
Toda IA sueña el mismo faro con Elías
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20.000 relatos de cuatro modelos distintos confluyen en faros y un tal Elías: la creatividad artificial se estrecha.
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Pide un cuento a ChatGPT, Claude, Gemini y OLMo y terminarás con el mismo farero: 20.000 relatos lo confirman.
Veinte mil relatos y once palabras
Sil Hamilton y David Mimno, de Cornell, generaron 20.000 historias con cuatro modelos distintos variando apenas la petición. El 88,3% contenía al menos una de once palabras fetiche: faro, farero, Elías, Mara, Elara, panadero, alcalde. El 51,2% mencionaba un faro y el 26,5% a un tal Elías. Los nombres, los oficios y los escenarios se repiten con independencia del modelo, y hasta el tono converge en un pasado vagamente premoderno. Genbeta advierte del matiz estadístico: el 88,3% agrega las once marcas, así que no equivale a nueve de cada diez faros literales. El matiz no salva el cuadro: la diversidad prometida cabe en una docena de palabras.
El faro no estaba en los libros
Lo raro no es la repetición, es su objeto. Las historias de fareros son una anomalía en los datos de entrenamiento: no abundan en la literatura ni en los corpus conocidos. Si los modelos repitieran lo más frecuente, soñarían con oficinas y rupturas, no con linternas sobre acantilados. Que cuatro arquitecturas distintas converjan en un escenario marginal sugiere que el estrechamiento ocurre en algún punto compartido del proceso, no en cada modelo por separado. La creatividad artificial repite menos la cultura que el embudo por el que la obligan a pasar.
Un millón de charlas que tatuaron a Elías
La hipótesis de Hamilton apunta a WildChat, una colección de un millón de conversaciones reales con ChatGPT publicada por Cornell en 2024 y reutilizada para sembrar otros conjuntos de entrenamiento. El equipo encontró muestras con Elías dentro, y la cronología encaja: el farero aparece después. Es una hipótesis declarada, no una prueba, y el propio autor la presenta como sospecha pendiente de confirmación. Pero el mecanismo es verosímil y conocido: un sesgo pequeño en una muestra seminal se amplifica cuando todos entrenan sobre todos. El farero sería la primera huella dactilar visible de la endogamia de los datos.
La homogeneidad es el defecto que nadie evalúa
Los rankings miden si el modelo acierta, nunca si varía. NoveltyBench, el test de 2025 que evaluó a veinte modelos, ya mostró que su diversidad queda por debajo de la humana y que los modelos grandes de una misma familia son los menos diversos. Mientras la industria optimice para código y respuestas únicas correctas, la ficción seguirá saliendo de un molde con forma de faro. Elías no es un personaje: es el síntoma de entrenar a todas las mentes con los mismos recuerdos.
Fuente: genbeta.com, cornell.edu, arxiv.org

