
RSA-896 cayó y la prueba cabe en una multiplicación
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Un investigador publicó los factores primos de RSA-896 y cualquiera puede verificarlos en un segundo.
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Stephen A. Weis publicó en su blog los dos factores primos de RSA-896, un número reto de 270 dígitos, y afirma haberlo factorizado con ayuda de Claude el 19 de septiembre de 2026. La historia llegó a Hacker News, donde acumuló 43 puntos y 8 comentarios. Lo notable es lo barato que resulta comprobarlo: una línea de código.
Lo que se afirma y lo que se verifica
RSA-896 pertenece a la familia de números reto RSA: productos de dos primos grandes propuestos como vara de medir para la factorización. Weis publicó el número completo junto a sus dos presuntos factores, p y q. Verifiqué la afirmación localmente multiplicando ambos valores: el producto reproduce exactamente el N publicado, dígito por dígito. Esa comprobación tarda una fracción de segundo.
Esto merece subrayarse porque invierte la carga de la prueba habitual en criptografía. Normalmente hay que confiar en el método; aquí basta con multiplicar. Si p por q da N, el número está factorizado, sin importar qué herramienta se usó ni cuánta máquina hubo detrás. El autor atribuye el trabajo a Claude, pero ese detalle es secundario frente a la aritmética: los números cuadran o no cuadran, y estos cuadran.
Por qué importa un reto viejo
Los números RSA llevan años cayendo ante hardware y algoritmos mejores, y cada caída reabre la misma conversación: cuánto margen le queda al RSA clásico frente a la computación moderna. Un reto de 896 bits factorizado, sea cual sea el procedimiento, estrecha ese margen en la percepción pública, aunque los tamaños de clave en uso real sean mayores y el RSA siga en proceso de reemplazo planificado por criptografía poscuántica.
El episodio también muestra un cambio de época en la divulgación. Antes, un anuncio así llegaba con un paper y meses de revisión; ahora llega como una entrada de blog con dos bloques de código y la comunidad lo audita multiplicando en casa. La verificación distribuida funcionó: cualquiera con un intérprete puede confirmar el resultado sin pedir permiso a nadie.
Cómo verificarlo tú mismo
Copia los tres números de la publicación original, multiplícalos en Python o en la herramienta que prefieras y compara con el N publicado. Si coinciden, la factorización es válida. Punto. Ninguna autoridad intermediaria hace falta.
Queda abierta la pregunta interesante: el método. El blog no detalla el procedimiento, solo el resultado y la mención a Claude. Hasta que aparezca esa explicación, lo prudente es celebrar la aritmética y reservar el juicio sobre el cómo. En seguridad, un resultado verificable con método opaco vale exactamente eso: un resultado verificable.
Fuente: saweis.net

