
No importa cuánto caminas: importa a qué ritmo lo haces
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Cada 0,1 m/s más de velocidad al andar recorta un 12% el riesgo de muerte. El ritmo delata tu salud.
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Caminar está de moda como receta de salud, pero el consejo suele contar pasos e ignorar el ritmo. La evidencia dice otra cosa: no es lo mismo pasear despacio que andar ágil, y la velocidad de marcha predice la mortalidad tan bien como el tabaquismo o el índice de masa corporal.
Solo 0,1 m/s marcan la diferencia
Un estudio publicado en JAMA con 34.485 mayores de 65 años encontró que por cada aumento de 0,1 metros por segundo en la velocidad se reduce un 12% el riesgo de muerte prematura. A partir de los 75, el efecto es aún más drástico: la probabilidad de sobrevivir 10 años oscila entre el 19% y el 87% en hombres según el ritmo.
El Estudio Dunedin siguió durante cinco décadas a 904 personas de 45 años: quienes caminaban lento a la mediana edad envejecieron hasta cinco años más rápido, y evaluadores independientes calificaron sus rostros como más envejecidos.
Por qué el ritmo delata la salud
Andar parece simple pero coordina corazón, pulmones, músculos y equilibrio. Si alguno falla, la velocidad cae antes de que aparezcan otros síntomas. Por eso la marcha lenta anticipa deterioro cognitivo y, combinada con fuerza de agarre y masa muscular, mejora la predicción del riesgo de ictus más allá de la presión arterial y el colesterol.
El ritmo al caminar es un biomarcador gratuito que ya llevas puesto. La próxima vez que salgas a andar, el velocímetro importa más que el podómetro.
Fuente: xataka.com

