
Google taló un bosque y Finlandia la llevó a juicio
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La policía finlandesa investiga a Google por talar 330 hectáreas antes del estudio ambiental.
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La policía finlandesa investiga a la filial de Google por deforestar 330 hectáreas antes de completar el estudio ambiental: la infraestructura de la IA encontró su primer límite penal en un bosque boreal.
La nube también deja tocones
En Muhos, al norte de Finlandia, cayeron unos 250.000 árboles antes de que existiera un centro de datos. Google, a través de su filial Tuike Finland Oy, taló alrededor de 330 hectáreas en ese municipio y cerca de 200 más en Kajaani-Otanmäki para preparar dos futuros campus. La agencia supervisora LVV ordenó el 6 de octubre suspender los trabajos que alteren el entorno porque se ejecutaban sin haber completado la evaluación de impacto ambiental. La policía de Oulu abrió el 29 de octubre una investigación preliminar por posible delito de degradación ambiental a partir de cinco denuncias, una presentada por la propia LVV, según informó EFE. La madera de Muhos ya no podrá venderse a la industria: el daño es irreversible aunque las obras se reanuden.
El delito se escribe con agua
El foco penal no está solo en los troncos. Además de la tala, Google retiró la capa superficial del suelo, abrió caminos de acceso y zonas de acopio, y excavó zanjas de drenaje con un plan de gestión de pluviales que las autoridades consideran insuficiente frente a lluvias, deshielo y riesgo de acidificación. La investigación apunta a una posible infracción de la ley de aguas, un terreno donde Finlandia no negocia. La empresa dice que actuó según su interpretación de la normativa. Su responsable en el país, Antti Järvinen, pidió disculpas el 13 de octubre pero evitó precisar a qué organismos había informado, y niega que aceleraran las talas para adelantarse a la evaluación ambiental. Tras las cartas de la LVV, Google detuvo los trabajos preparatorios el 14 de octubre y promete cooperar con la policía.
13.000 millones no compran la interpretación de la ley
El contexto multiplica la presión: Google planea invertir al menos 13.000 millones de euros en Finlandia entre 2027 y 2028, su mayor apuesta en Europa. El primer ministro Petteri Orpo lo llamó "una ducha fría" y admitió que nunca había visto a una empresa actuar así en el país. Una condena eventual se traduciría en una multa empresarial, sin responsables personales sobre la mesa por ahora. Quedan dos fechas marcadas: la empresa debe entregar un plan de aguas detallado antes del 5 de noviembre y la policía prometió una actualización en diciembre, con la investigación extendida hasta 2027. La LVV aún debe decidir si autoriza reanudar las obras, y nadie explica cómo encaja el retraso en el calendario de la inversión.
El bosque que no vuelve determina el centro de datos
Google prometió reforestar 130 hectáreas en Muhos, menos de la mitad de lo talado solo allí. Mientras tanto, el operador de red Fingrid advierte de que el consumo eléctrico finlandés podría crecer hasta un 40 % respecto a 2025 si todos los proyectos de conexión en cartera se materializan. La pregunta que queda es quién paga la prisa: 250.000 árboles cayeron por una interpretación privada de una ley pública, y el precedente penal ya está en marcha aunque la sentencia tarde un año.
Fuente: xataka.com, theguardian.com, reuters.com

